lunes, mayo 18, 2009

Benedetti






NOCTURNO


Por una vez existe el cielo innecesario.
Nadie averigua acerca de mi corazón
ni de mi salud milagrosa y cordial,
porque es de noche, manantial de la noche,
viento de la noche, viento olvido,
porque es de noche entre silencio y uñas
y quedo desalmado como un reloj lento.

Húmeda oscuridad desgarradora,
oscuridad sin adivinaciones,
con solamente un grito que se quiebra a lo lejos,
y a lo lejos se cansa y me abandona.

Ella sabe qué palabras podrían decirse
cuando se extinguen todos los presagios
y el insomnio trae iras melancólicas
acerca del porvenir y otras angustias.

Pero no dice nada, no las suelta.
Entonces miro en lo oscuro llorando,
y me envuelvo otra vez en mi noche
como en una cortina pegajosa
que nadie nunca nadie nunca corre.

Por el aire invisible baja una luna dulce,
hasta el sueño por el aire invisible.
Estoy solo como con mi infancia de alertas,
con mis corrientes espejismos de Dios
y calles que me empujan inexplicablemente
hacia un remoto mar de miedos.

Estoy solo como una estatua destruida,
como un muelle sin olas, como una simple cosa
que no tuviera el hábito de la respiración
ni el deber del descanso ni otras muertes en cierne,
solo en la anegada cuenca del desamparo
junto a ausencias que nunca retroceden.
Naturalmente, ella
conoce qué palabras podrían decirse,
pero no dice nada,
pero no dice nada irremediable.



Mario Benedetti

6 comentarios:

Benedetti is dead dijo...

Benedetti is dead!

ybris dijo...

Séale la tierra leve.
Desde luego lo merece por tanto como la amó.
A ella y a sus habitantes.

Besos.

Sakkarah dijo...

Siempre nos quedaran sus letras, sus sentimientos.

Muchos besos.

Dédalus dijo...

Te dejo un fuerte abrazo, aquí, junto a este recuerdo del imperecedero Benedetti. Me acordé de ti: ¡Cómo lo tuvisteis que vivir, en su ciudad!

Cuídate, In.

Antona dijo...

Gracias por tu presencia

bss

libertad dijo...

Estará siempre.
Besos!